El "recuerdo de Dios" es un concepto que atraviesa la mística, la filosofía y la psicología profunda. No se trata de recordar un dato biográfico o un evento pasado, sino de una "reconexión con una esencia" que, según estas tradiciones, siempre ha estado ahí pero ha sido cubierta por el "ruido" del ego y el mundo.
1. Como un "Reconocimiento" (Anamnesis)
Desde la perspectiva platónica y de muchos místicos cristianos (como San Agustín), recordar a Dios es un acto de "memoria del alma".
Se cree que el alma tiene una huella de su origen. Recordar a Dios no es aprender algo nuevo, sino "despertar" a una verdad que ya posees.
Agustín decía: "Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti". El recuerdo se manifiesta primero como un anhelo o una sensación de que "falta algo".
2. El "Dhikr" en el Sufismo
En la tradición islámica sufí, el "Dhikr" es literalmente "recuerdo" o "mención".
No es un pensamiento fugaz, sino una práctica para mantener la conciencia de lo divino en cada respiración.
Se dice que el recuerdo constante "pule el espejo del corazón", eliminando las manchas del ego para que la luz de Dios pueda reflejarse con claridad.
3. Como un Estado de Presencia
Para muchos, el recuerdo de Dios no es una imagen mental, sino un "estado de atención plena"
Recordar a Dios es reconocer la unidad en la diversidad; ver la "mano del artista" en un atardecer, en el silencio o en el rostro de otra persona.
Es el fin del olvido de uno mismo. Cuando recuerdas la fuente, dejas de estar perdido en las preocupaciones del futuro o los lamentos del pasado.
4. La Calidad del Sentimiento
¿A qué "sabe" ese recuerdo? Quienes lo describen suelen coincidir en ciertos rasgos:
Paz profunda: Una quietud que no depende de las circunstancias externas.
Pertenencia: La desaparición de la soledad radical; la sensación de estar "en casa".
Gratitud espontánea: Un desbordamiento de alegría por el simple hecho de ser.
El recuerdo de Dios es como el "agua para un pez". El pez a veces olvida que está en el océano porque el agua es lo que lo rodea y lo sostiene por completo. "Recordar" el océano es simplemente darse cuenta de aquello en lo que ya vive, se mueve y tiene su ser.
En resumen, el recuerdo de Dios es más un "sentir" que un "pensar". Es el retorno de la conciencia a su centro, un instante de claridad donde desaparece la separación entre la criatura y el Creador.
by Gemini
------------------------------------------------------------------------
El Recuerdo de Dios en el Sufismo
"La práctica más fundamental, la base del sufismo, es la toma de conciencia constante de Dios."
"Si el discipulo menciona a su Señor en cada momento, encontrará paz y satisfacción en su corazón, elevará su espiritu y su alma y llegará a sentarse en Presencia de su Señor."
"El dhikr pule el corazón y es la fuente del aliento Divino que reaviva los espíritus muertos llenándolos con las bendiciones de Allah, decorándolos con Sus Atributos y trayéndolos desde el estado de desatención al estado del completo despertar."
"Si nos mantenemos ocupados con el recuerdo de Allah se nos otorgará la felicidad y la paz. El dhikr es la llave de la felicidad, la llave de la alegría y la llave del Amor Divino."
"Ibn Abbasr dijo, "Allah Todopoderoso y Exaltado puso un límite sobre todas las obligaciones que les ordenó a todos los seres humanos excepto para el dhikr. Para ello no hay límite".
"El dhikr no debe cesar ni de día ni de noche, ni en tierra ni en mar, viajando o en casa, en la riqueza o en la pobreza, sanos o enfermos, en secreto o abiertamente, hay que acordarse de Dios en todas las situaciones."
"La tendencia fundamental del hombre caído es dispersiva. Como vive como si él fuera solamente su ego, su inteligencia se "externaliza" y se dispersa. Está "repartida entre mil asuntos sin importancia, entre miles de deseos y cosas grandes y pequeñas". El objetivo inmediato del método es invertir esta tendencia dispersiva; y puesto que la condición presente del hombre resulta del "olvido" (ghaflah) de su esencia pretemporal, el medio mediante el cual se produce la concentración se conoce como dhikr, "recuerdo" de Dios. (William C. Chittick: "La doctrina sufi de Rumi").
"¿Pues no es acaso el Recuerdo de Allah con lo que se tranquilizan los corazones? (Corán, 13:28).
"Es pues a través de la Remembranza que se purifican las partes burdas, se iluminan las partes oscuras del ser y se pule el espejo del corazón. Dice Mevlana: "Al sacar tierra poco a poco, día tras día, llegarás a dar por fin con el agua pura". Y también nos señala que: "Los sufis pulen el corazón con la Remembranza y la Meditación, de manera que el espejo del corazón pueda recibir imágenes de la dimensión no visible". Por consecuencia, nuestra principal arma y escudo en nuestra guerra santa contra las características negativas del ego es el Recuerdo de Dios; si lo dejamos, el enemigo ganará terreno; si somos perseverantes, con la ayuda de Allah, saldremos victoriosos."
"Esta práctica de adoración es muy sencilla y fácil de llevar a cabo, ya que no requiere esfuerzo alguno ni tampoco precisa tiempo o dinero, y la puede hacer cualquier musulmán o musulmana en cualquier tiempo y lugar."
"El recuerdo de Allah ilumina la cara y el corazón."
"El recuerdo de Allah es el medio por el cual el buscador logra el fruto de los estados espirituales, hasta alcanzar las Luces de la Presencia Divina. El dhikr es una semilla que el invocador siembra en su corazón en el viaje hacia Allah; esta semilla se embebe en cada invocación de la alabanza a Allah y del conocimiento que otorga el dhikr."
"Para estar despiertos en todo instante, tenemos que hacer dhikr de Allah en cada aliento y en todo momento de nuestra vida."
"El dhikr es separación de las cosas que nos hacen sufrir y es reunificación en la Fuente."
"Al principio de hacer dhikr resulta difícil, pues falta el hábito y la comprensión de los significados que pudieran aparecer, pero según se va instalando en el recitador el saboreo, gracias al hábito de la recitación, emerge el placer y la necesidad de hacer dhikr."
"Si mantenemos la atención en el recuerdo de Allah, alcanzaremos la satisfacción y la paz, porque el dhikr es la llave de la felicidad, la alegría y el Amor del Amado."
"Por eso, la práctica del dhikr es medicamento y cura para todas las enfermedades: las del ego, las del cuerpo y las del corazón. En la invocación el corazón se ve liberado del miedo a la creación y de la ansiedad de la provisión, acción mediante la cual se hace el buscador responsable de su existencia."
"El dhikr es la joya del Sufismo y del Islam; con ella podemos alumbrar nuestro Sendero de la Verdad y nuestros corazones y así lograr en esta vida del mundo de las formas, la contemplación iluminada de los significados de la existencia y la alquimia de la felicidad; y en la otra vida, después de la muerte, el encuentro gozoso en los Resplandores de Allah."
"Pidámosle a Allah que haga florecer en nuestros corazones las semillas del dhikr, y así poder ser un Recuerdo para los que se olvidaron de Allah. Pidámosie a Allah que nos otorgue una sinceridad en el camino y en la búsqueda de Su Presencia."
WEBIslam