lunes, 1 de junio de 2026

experiencias próximas a la muerte

 Las "experiencias próximas a la muerte" (EPM) —o "Near-Death Experiences" (NDE) en inglés— son vivencias psicológicas intensas y de profundo calado que experimentan algunas personas cuando se encuentran en un estado de muerte clínica aparente, coma o peligro de muerte inminente.


Aunque cada experiencia es profundamente individual, la investigación médica y psicológica (liderada por pioneros como el Dr. Raymond Moody o el cardiólogo Pim van Lommel) ha demostrado que existe un patrón de 'contenidos recurrentes' en todo el mundo, independientemente de la cultura, la edad o la religión del individuo.



A continuación se detallan los elementos y contenidos más comunes que componen una EPM:



1. Elementos Clásicos de la Experiencia


Inexplicabilidad: La primera constante es la dificultad del testigo para expresar con palabras lo vivido. Suelen describirlo como una realidad "más real que la propia realidad" para la cual el lenguaje cotidiano se queda corto.


Paz y serenidad: Una abrumadora sensación de tranquilidad, bienestar, ausencia total de dolor y miedo. Incluso en situaciones de trauma físico severo, el sufrimiento desaparece por completo al inicio de la experiencia.


La sensación de estar muerto: El individuo a menudo se da cuenta de su propio estado, escuchando a los médicos declararlo muerto o presenciando la angustia de los presentes, pero desde una posición de desapego emocional y calma.



2. Componentes Visuales y Espaciales


Experiencia Fuera del Cuerpo (EFC): La persona siente que su conciencia o "yo" se desprende de su cuerpo físico. Frecuentemente se sitúa en un punto elevado (cerca del techo de la habitación o sobre el lugar del accidente) y asiste a las maniobras de reanimación como un observador neutral. Durante este estado, se reporta una percepción visual y auditiva nítida, a veces logrando describir detalles exactos de objetos o conversaciones que ocurrieron mientras estaban clínicamente inconscientes.


El Túnel y la Luz: Es quizás el elemento más popularizado. Se describe como el tránsito rápido a través de un espacio oscuro, un vacío, un pozo o un túnel, al final del cual brilla una luz de una intensidad extraordinaria. Curiosamente, los testigos aclaran que esta luz, a pesar de ser deslumbrante, no daña los ojos, sino que emana un amor, calidez y aceptación absolutos.



3. Interacciones y Revisión de Vida


Encuentros con otros seres: En este espacio de luz, es común percibir la presencia de "seres de luz", figuras espirituales o familiares y amigos ya fallecidos que actúan como guías, dando la bienvenida o comunicando que "aún no es el momento" de partir. La comunicación suele ser puramente telepática.


La revisión de la vida: Consiste en una proyección panorámica y ultrarrápida (pero hiperdetallada) de toda la existencia del individuo. No se vive desde el juicio externo, sino desde la empatía total: la persona experimenta no solo lo que hizo, sino el impacto emocional exacto que sus acciones, buenas o malas, provocaron en los demás.


La frontera o límite: Se visualiza una barrera física o simbólica —una línea, un río, una valla, una niebla o una puerta— que representa el punto de no retorno. Cruzar ese límite significaría la muerte definitiva.



4. El Retorno y las Consecuencias


El regreso al cuerpo: Puede ocurrir de forma voluntaria (por el deseo de cuidar a hijos o terminar tareas pendientes) o involuntaria (al ser expulsado tras la reanimación médica). A menudo se describe el reingreso al cuerpo como un proceso brusco, pesado o doloroso.


Efectos posteriores (Transformación): El contenido de una EPM es tan potente que altera de forma permanente la personalidad del individuo. Las secuelas más documentadas incluyen:


 * Pérdida absoluta del miedo a la muerte.

 * Incremento notable de la empatía, el altruismo y el amor por los demás.

 * Disminución del interés por los bienes materiales, la fama o el estatus social.

 * Aparición de una profunda espiritualidad, a menudo desvinculada de dogmas religiosos estrictos.



Perspectivas de Estudio


Actualmente, el debate científico sobre el origen de estos contenidos se divide en dos grandes enfoques:


 1. Explicaciones Neurobiológicas: Atribuyen estos contenidos a la falta de oxígeno en el cerebro (anoxia), la liberación masiva de endorfinas y neurotransmisores en situaciones de estrés extremo, o a la alteración del lóbulo temporal y la corteza visual.


 2. Modelos Concienciales o No Locales: Sugieren que la conciencia podría no estar confinada exclusivamente a la actividad cerebral, planteando la hipótesis de que el cerebro actúa como un receptor (y no un productor) de la mente, el cual se "libera" cuando las funciones orgánicas se detienen temporalmente.



por Gemini 



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Algunos testimonios:


NDERF  (Near-Death Experience Research Foundation)



"Senti que estaba al aire libre bajo la luz del sol pero no hacía calor. Me sentí muy cómoda y hubiera estado más que dispuesta a quedarme allí. Puede que mi cuerpo estuviera inconsciente, pero mi mente sentía mucho este nuevo y maravilloso entorno."


"De repente me encontré en un reino diferente. Era informe, ligero y colorido. No vi a nadie. Fue como un baño suave y ligero. Estaba completamente rodeado y era parte de esta luz. Me sentí uno con la luz y en paz. Definitivamente era "yo", pero no tenia cuerpo. En este lugar, mi antigua vida no existía. No tenía ningún pensamiento sobre la vida en la tierra. Yo estaba allí y "alli" era perfecto."


"Yo era libre. Todo el tiempo, estuve rodeada por un sentimiento de tremendo amor. Sentí conexión con el espíritu de todos y con toda la energía. No tuve miedo y me sentí muy feliz. Entonces entendí que todos estamos conectados entre nosotros y me deleité con este conocimiento. Me sentí cómoda y también unida con el mundo. Pensé que quería quedarme allí para siempre."


"Fui guiado hacia la fuente/Dios/ser supremo. La fuente era un amor, una paz y una luz hermosos, poderosos y que lo abarcan todo. Estar cerca de este ser poderoso fue una bendición. Sentí tanta alegría y paz. Me sentí tan bien. Dios me dijo: 'Sabes que necesitas regresar, ¿no?' Le respondi: 'No quiero volver'. Entonces Dios me dijo otra vez: 'Sabes que necesitas regresar, ¿no?' Nuevamente dije: 'No quiero volver'. Entonces Dios dijo: 'Sabes que necesitas regresar para ayudar a la gente a sanar."


"Recuerdo haber rogado repetidamente que me permitiera permanecer en ese estado de paz y tranquilidad. No quería irme. Cualquiera que me conozca sabe que amo mi vida y mi familia. No hubiera querido dejar a ninguno de los dos. La única manera de explicar esta discrepancia es que estaba en un lugar de la más asombrosa belleza, los sentimientos eran muy fuertes. Estaba en medio de todo lo que es perfecto, maravilloso, pacífico y lleno de amor. Estaba dispuesto a renunciar a toda mi vida mundana y quedarme alli."


"Durante el accidente el tiempo pareció haberse detenido. Vi, a la derecha y en la distancia, lo que parecía ser una apertura a un amplio panorama de una escena pastoral llena de color y luz. Tuve una abrumadora sensación de paz. Senti que todas mis preocupaciones terrenales eran de mínima importancia y podían dejarse de lado fácilmente en cualquier momento por el significado trascendente de este otro reino. Fue esa sensación de paz y belleza abrumadoras lo que me cautivó en ese momento. Era esa sensación de belleza y paz y la sensación de que todas mis preocupaciones terrenales eran frívolas en comparación."


"Años enteros de mi vida pasaron como un relámpago en un segundo, pero con total claridad. El tiempo no tenía significado aquí. Aún más dramático, me recordaron las decisiones que había tomado en una fracción de segundo. Entendí no solo el impacto que habían tenido en mi vida, sino también el impacto en muchas otras vidas. De algunas decisiones me sentí orgulloso, mientras que en otras bajé los ojos con humillación y vergüenza. Sin embargo, no hubo otro juicio que el mío. La revisión simplemente me dejó ver que las elecciones tienen consecuencias."


"Estaba en un vacío negro e interminable. Tenía la sensación de infinito y no tenía cuerpo. Yo era simplemente pura conciencia. De repente, supe que me estaba muriendo y lo acepté. Todo apego a la materia terrenal simplemente desapareció. Como para responder a mi pregunta, una voz dijo: 'Todo lo que queda es amor'. La voz no era un sonido, más bien era una especie de conocimiento. Entendí que esto significa que cuando muera, todo lo que traeré conmigo es la suma de amor que había dado y recibido en la Tierra."


"Estaba completamente rodeada de una luz brillante. Fue un sentimiento tan pacífico y cálido que otros en la tierra ni siquiera pueden imaginar. Era un color tan encantador, como los colores del arco iris pero mucho más brillante e increíble. Estaba en un lugar rodeado de paisajes como cerros o áreas verdes. Podía escuchar una música muy suave, como algo que nunca antes había escuchado."


"Entonces todo quedó en silencio. Dejé de moverme por completo y sentí una paz total. Escuché una vocecita decir que estaba bien, que moriría y que estaba bien. Me sentí mucho mejor que bien. Sentí una alegría y una paz increíble que me llenaron. Recuerdo un hermoso vacío, como un túnel submarino, que estaba a mi alrededor y rápidamente se llenó de brillantes rayos de luz. Estaba rodeado de motas de luz dorada y brillante como motas de polvo. Fue lo más sereno y feliz que jamás había estado."


"Luego me dijo que no era mi momento de estar allí y que tenía que regresar. No tenía muchas ganas de volver porque quería quedarme allí con ellos. Tenían su propio mundo allí. Era ligero, aireado, ingrávido y sin maldad ni dolor."


"Lo primero que recuerdo fue ver una abertura o camino enorme, redondo y colorido. Al final del camino había una iglesia blanca y otros pequeños edificios blancos. El cielo era azul. Ya no sentí ira, tristeza o arrepentimiento. También tuve una sensación extraña que no puedo explicar. No sé qué es el amor, pero supongo que este sentimiento era que alguien me amaba y me perdonaba. Tenía muchas ganas de quedarme."


"Estaba perfectamente consciente y más despierto que nunca en la vida. También era consciente de lo que había sucedido exactamente durante el ataque de asma, cuando fui al hospital y vi mi propio cuerpo. No hubo ninguna sensación real positiva o negativa involucrada. Tenía una sensación de paz porque cualquiera de los problemas con los que había estado lidiando en la Tierra había terminado."


"En algún momento, se levantó un velo. Fui arrastrada hacia un túnel largo y oscuro que tenía una luz blanca muy brillante que irradiaba amor. Podía escuchar arpas y vi a mi tío abuelo Harry Ed y a mi tía Vickie. Estaba en total dicha y felicidad. Estaba en casa. No quería volver. Tuve una revisión de la vida en la que vi cada evento de mi vida. Vi cada acto de bondad y cada acto de despecho o mala voluntad. También pude verlo desde el punto de vista de la otra persona. Aunque el tiempo no existió, esta revisión de vida tomó una eternidad, pero en realidad fue solo un parpadeo de un segundo. No quería volver porque estaba rodeada de amor y la luz era Dios. Me di cuenta de que todos somos hermanos y hermanas."




https://www.nderf.org/

sábado, 16 de mayo de 2026

dejar fluir 2

 "Dolerse es otra cosa muy distinta que sufrir. El dolor y la tristeza circulan si les abrimos el paso, y el sufrimiento es la consecuencia de cerrárselo."

"Igual que un río fluye naturalmente y, por muchos obstáculos que encuentre, lo seguirá haciendo, la vida necesita ser expresada y siempre empujará para ello. Y el dolor forma parte de la vida, como el placer o el miedo."


"El esfuerzo que hacemos para eludir lo que sentimos (cuando nos resulta difícil o incómodo) puede hacernos sufrir, y mucho. Negar aquello que nos duele, quitarle importancia, ponernos hiperactivos para no enterarnos, disfrazarnos de «estoy bien» o «no pasa nada» (cuando sí que pasa) son formas de pretender distraer y evitar, inútilmente, aquello que nos está pasando por dentro."


"Es muy común que la persona, a pesar de ser consciente de que está haciendo terapia para encarar su propia verdad, se niegue a sí misma su malestar, su enfado, su tristeza, su miedo."


"Mi labor es ayudarla a que se dé cuenta de lo que está haciendo y cómo lo está haciendo (dejando de respirar o engañándose a sí misma, por ejemplo) para que poco a poco pueda ir aflojando la resistencia que ejerce para que «eso» que pretende evitar no sea visto o no sea expresado. De esa forma irá adueñándose de su propio sentir y de su propia experiencia y, naturalmente, irá desarrollando los recursos para poder sentirse triste, agresiva o miedosa, y, cuando se permite eso y le abre el paso para que circule, acabará pasando. En cambio, cuanto más se resiste a ello, más perdura el sufrimiento causado por la propia resistencia."


"Así que tengo dos opciones: o fluyo con la vida o me resisto a ella."


"Y fluir no es ponerle buena cara a todo ¡no! (eso sería falsearme). Fluir es permitirme sentir lo que sea que siento, abrirle el paso sin oponerme a lo que soy y sin pelearme conmigo."


"Y sí, es cierto, no es nada fácil y muchas veces no puedo o no quiero hacerlo."


"Y, por supuesto, me sigo resistiendo, y pretendo muchas veces que los demás sean como yo quiero que sean y hagan lo que yo quiero que hagan, y me encuentro a menudo haciendo mil piruetas para evitar mi destino (o el que imagino). Ese es el mayor generador de ansiedad y de angustia, junto con negar lo que está ocurriendo, porque no me gusta, porque me duele, porque me asusta. Mucho esfuerzo estéril y mucha energía malgastada."


"Dejar que eso que me está sucediendo me suceda es para mí el secreto (y voy a atreverme a decirlo...) de la felicidad. Abrirme a lo que soy y a lo que siento, al dolor y al placer, dejar paso a la alegría, a la ilusión, al miedo, a la tristeza, a la furia, a sentir amor y agradecimiento, a sentir celos, incertidumbre, satisfacción, etcétera, es vivir en plenitud mi existencia."


"Aceptar aquello que siento y que soy no es resignarme, es liberarme. Y, como terapeuta, esa actitud de «dejar que suceda» es para mí quizás la más difícil de alcanzar: si dejo que el paciente sea lo que es y que le pase lo que le pasa, sin pretender que sea otra cosa que eso, irá contagiándose poco a poco de esa actitud de permiso para ser quien es."


"Tengo comprobado, que cuando estoy en ese lugar de no pretender nada más que estar presente, sin intentar, ni externa ni internamente, que nada de lo que le ocurre a la persona sea diferente de lo que es, eso tiene, como si de un cuentagotas se tratara, un efecto que ayuda a que la persona vaya reconciliándose consigo misma. Y esto lo aprendí y lo entrené mucho durante mis años de terapia. Mi terapeuta no pretendía que lo que me pasaba fuera distinto, me acompañaba en ello con total respeto y permiso, y eso fue fundamental para que yo fuera aprendiendo a relacionarme conmigo de esa manera, sin juicio, con comprensión y con espacio interno para dejarlo ser, para dejarme ser."


"Me ayuda recordarme a mí misma que yo no estoy ahí para que esa persona cambie, sino para acompañarla en el proceso de acercarse a sí misma y vaya entrenándose en eso de «dejar que le suceda lo que le sucede», y esa, para mí, es la verdadera transformación: pasar de pelearse consigo misma a aceptar quien es y a asumir sus propias responsabilidades."


"Y eso solo puedo hacerlo en la medida en que lo hago conmigo. Aquello que yo no pueda sostener aquí dentro no voy a poder acompañarlo en el otro; si yo no puedo dejar que suceda en mí, no voy a poder dejar que suceda en ti."



Alba Yagüe Megías:  Cosas que escuché en terapia (Plataforma editorial)

martes, 12 de mayo de 2026

dejar fluir

 La transición de "retener" a "dejar fluir" es, en esencia, la base de muchas prácticas que buscan la paz mental. A menudo, el sufrimiento no nace de la emoción en sí, sino de la resistencia que oponemos a ella o del intento de controlarla.


La Observación sin Juicio


Para que una emoción fluya, primero hay que dejar de etiquetarla como "mala" o "indeseable". Al aplicar una especie de suspensión del juicio sobre lo que sientes, permites que la emoción exista como un fenómeno natural, similar al clima.


En lugar de decir "no debería estar triste", intenta decir "estoy experimentando una sensación de tristeza". Esto crea un espacio entre tú y la emoción.



Localización Corporal


Las emociones son eventos físicos antes que pensamientos. Si las mantienes solo en la cabeza, se vuelven circulares y generan rumiación (sufrimiento).


Cierra los ojos y busca dónde se siente la emoción en el cuerpo. ¿Es un nudo en el estómago? ¿Presión en el pecho? Al enfocarte en la sensación física pura, le das una vía de salida al sistema nervioso.



El Principio de No-Resistencia


A veces, el mayor esfuerzo es precisamente "no hacer nada" para cambiar lo que sentimos en el momento. El concepto de fluir implica entender que toda emoción tiene un ciclo: nace, llega a una cima y se desvanece.


Imagina la emoción como una ola. Si intentas detenerla, te golpea con fuerza; si te relajas y dejas que pase sobre ti, eventualmente llega a la orilla y se disuelve.



La Aceptación Radical


Aceptar no significa que te guste lo que sientes, sino reconocer que ya está ahí. Luchar contra una emoción que ya ha surgido es como intentar pelear contra la lluvia porque no quieres mojarte.


Respira profundamente y, mentalmente, "abre espacio" alrededor de la sensación. Di para tus adentros: *"Doy permiso a esta sensación para estar aquí el tiempo que necesite".



El dolor (la emoción) puede ser inevitable, pero cuando la resistencia tiende a cero, el sufrimiento también disminuye. Al dejar de luchar, la energía que usabas para reprimir se libera, permitiéndote recuperar la calma con mayor rapidez.


Es un proceso que requiere mucha paciencia con uno mismo, pero cada vez que permites que una emoción pase sin juzgarla, fortaleces tu resiliencia emocional.



by Gemini 

domingo, 10 de mayo de 2026

paciencia

 "Cuando conocemos a una persona paciente, nos preguntamos si esa persona ha adquirido esta cualidad a través de la dedicación y del esfuerzo, bien si es algo connatural a ella desde que nació. Por más que sepamos que no podemos escudarnos atribuyéndolo a algo congénito, como el color de sus ojos o su género."


"Esta manera de enfocar la cuestión es una manera de engañarse a sí mismo, de esquivar la difícil tarea de aprender a ser paciente. Es probable que existan personas más predispuestas a la paciencia que otras, pero la cualidad de paciencia no es exclusiva de los seres humanos. Es un patrimonio intangible, un bien inmaterial que todos podemos cultivar, un poder espiritual que todos podemos descubrir en las entrañas más íntimas de nuestro ser."


"Todos tenemos una imagen mental de lo que es una persona paciente. Podríamos poner ejemplos que nos son familiares de personas a quienes conocemos y tratamos, tanto en el ámbito familiar como en el mundo laboral. Hay quien pensará en su abuela; otros recordarán a una amiga o a un compañero de trabajo. Observamos que tienen este don, esta cualidad intangible que las convierte en personas excelentes y deseables a la vez. Aunque no siempre lo reconozcamos, nos lo han demostrado en diversas ocasiones. Poseen la virtud de no perder la calma, contener el exabrupto, el insulto o la hiel de sus corazones. Disfrutan de la suerte de no ponerse nerviosos, de no inquietarse, de continuar su trabajo como si no sucediera nada."


"La compañía de una persona paciente nos complace porque sabemos que será tolerante con nuestras imprecisiones y que tendrá cuidado de no ofendernos. Ante una persona así, nos expresamos con naturalidad puesto que no nos hace falta actuar calculadamente, ni temer malentendidos. En ocasiones, esta paciencia que le atribuimos nos puede llevar al descuido, a un exceso de confianza. Al partir del supuesto de que lo aguantará todo, hacemos peticiones que son abusivas. Es el peligro que corren las personas pacientes, que pueden ser instrumentalizadas fácilmente por los demás, al soportarlo todo, o casi todo, en silencio. Es necesario que sepan protegerse antes esos abusos, fijando unos límites."


"La paciencia, como cualquier otra virtud, no es algo que se tenga o se deje de tener; no es un objeto físico que se pueda comprar, vender o alquilar. Es una adquisición interior, una fuerza moral, un poder del alma, una cualidad del ser y no del tener. Es un predicado de la persona, no una posesión material. No se trata de tener o no tener paciencia, la cuestión es ser paciente. Y para llegar a serlo, hay que desear y reconocer el valor de la paciencia. No hace falta inquietarse, si todavía no forma parte de nuestra personalidad moral. También hay que ser paciente con nuestras dosis de impaciencia, manteniendo puesta la esperanza en el futuro. Hasta para adquirir paciencia, hay que ser paciente."


"Hay actividades humanas que requieren especialmente la virtud de la paciencia, como, por ejemplo, la meditación. En el sentido que en occidente se le da al término, la meditación consiste en darle vueltas a una idea, reflexionando sobre ella hasta acabar integrándola completamente en la estructura de la propia personalidad, formando un todo con nosotros. Es una práctica paciente, un movimiento circular que gira una y otra vez sobre sí mismo, pero no es un círculo vicioso puesto que con cada giro se gana en profundidad y amplitud."


"A menudo, la dificultad no radica en aguantar a los demás, en tolerar sus embestidas, sino en soportarse a uno mismo. La paciencia es la fuerza interior que nos permite transigir con el ritmo de los demás y su manera de actuar, pero, antes que nada, es la reciedumbre interna que nos hace falta para enfrentarnos a nosotros mismos. «En esta vida, la paciencia debe ser el pan nuestro de cada día, pero la necesitamos particularmente para nosotros mismos, porque no hay nadie tan pesado como nosotros», escribe Francisco de Sales."



Francesc Torralba:  La paciencia (Ed. Milenio)

sábado, 25 de abril de 2026

humildad ante Dios

 La humildad ante Dios no es un acto de autodesprecio, sino un ejercicio de realismo espiritual. Es el reconocimiento de nuestra posición como criaturas frente al Creador, aceptando que nuestras capacidades, vida y aliento dependen de una fuente superior.


La humildad comienza con la honestidad. En la presencia de lo divino, las máscaras sociales y el ego se desvanecen.


Una persona humilde ante Dios no llega con una lista de exigencias, sino con una disposición de apertura.


Silencio: Callar el ruido interno para poder percibir la "voz suave" de la conciencia o la guía espiritual.


Obediencia: No como una imposición ciega, sino como la confianza de que existe un propósito mayor que el propio deseo inmediato.


El Reflejo en el Trato al Prójimo: San Agustín decía que la humildad es la base de todas las demás virtudes. La verdadera prueba de nuestra humildad ante Dios es cómo tratamos a quienes nos rodean:


 "Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes".


La humildad ante Dios es, en última instancia, libertad. Nos libera de la carga de tener que ser dioses de nuestra propia vida, permitiéndonos descansar en una voluntad más sabia y amorosa que la nuestra.



by Gemini

jueves, 16 de abril de 2026

dejar de reprimir

 Dejar de reprimir lo que duele o molesta suena contraintuitivo. Evolutivamente, estamos programados para alejarnos del fuego, pero cuando el "fuego" es una emoción o una sensación interna, intentar huir solo hace que el humo llene toda la casa.

La represión suele nacer de un juicio: "No debería sentirme así" o "Esto es malo". Ese juicio crea una segunda capa de malestar (metasentimiento).


Cuando aparezca la sensación, nómbrala sin adjetivos dramáticos. En lugar de decir "Me siento fatal", intenta con: "Siento una presión en el pecho" o "Hay una vibración de inquietud en mis manos". Al describirlo como un fenómeno físico, le quitas el poder del relato mental.


La neurocientífica Jill Bolte Taylor explica que la respuesta química de una emoción dura aproximadamente 90 segundos desde que se gatilla hasta que se disipa. ¿Por qué sufrimos más tiempo? Porque alimentamos la sensación con pensamientos recurrentes.

 

Si sientes una ola de ansiedad o tristeza, intenta observarla durante un minuto y medio sin intentar cambiarla. Mira cómo sube, llega a su pico y empieza a bajar. No luches contra la ola, simplemente flota en ella.


A menudo sentimos que la sensación desagradable nos inunda porque nos volvemos "pequeños" frente a ella. Imagina que tu conciencia es una habitación amplia y ventilada. La sensación desagradable es solo un mueble en el centro. No tienes que sacarlo de la habitación; solo tienes que dar un paso atrás y ver cuánto espacio libre hay alrededor de ese objeto. Tú eres el espacio, no el mueble.


La represión es un acto mental, pero la sensación es física. Para dejar de reprimir, tienes que "bajar al cuerpo".


Cuando dejas de gastar energía en mantener la puerta cerrada (represión), esa energía queda libre para otras cosas: creatividad, enfoque y descanso real. Al permitir que la sensación entre, permites también que se vaya.



by Gemini

miércoles, 8 de abril de 2026

el recuerdo de Dios 2

 El "recuerdo de Dios" es un concepto que atraviesa la mística, la filosofía y la psicología profunda. No se trata de recordar un dato biográfico o un evento pasado, sino de una "reconexión con una esencia" que, según estas tradiciones, siempre ha estado ahí pero ha sido cubierta por el "ruido" del ego y el mundo.


1. Como un "Reconocimiento" (Anamnesis)


Desde la perspectiva platónica y de muchos místicos cristianos (como San Agustín), recordar a Dios es un acto de "memoria del alma".


Se cree que el alma tiene una huella de su origen. Recordar a Dios no es aprender algo nuevo, sino "despertar" a una verdad que ya posees.


 Agustín decía: "Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti". El recuerdo se manifiesta primero como un anhelo o una sensación de que "falta algo".



2. El "Dhikr" en el Sufismo


En la tradición islámica sufí, el "Dhikr" es literalmente "recuerdo" o "mención".


No es un pensamiento fugaz, sino una práctica para mantener la conciencia de lo divino en cada respiración.


Se dice que el recuerdo constante "pule el espejo del corazón", eliminando las manchas del ego para que la luz de Dios pueda reflejarse con claridad.



3. Como un Estado de Presencia


Para muchos, el recuerdo de Dios no es una imagen mental, sino un "estado de atención plena"


Recordar a Dios es reconocer la unidad en la diversidad; ver la "mano del artista" en un atardecer, en el silencio o en el rostro de otra persona.


Es el fin del olvido de uno mismo. Cuando recuerdas la fuente, dejas de estar perdido en las preocupaciones del futuro o los lamentos del pasado.



4. La Calidad del Sentimiento


¿A qué "sabe" ese recuerdo? Quienes lo describen suelen coincidir en ciertos rasgos:


Paz profunda: Una quietud que no depende de las circunstancias externas.


Pertenencia: La desaparición de la soledad radical; la sensación de estar "en casa".


Gratitud espontánea: Un desbordamiento de alegría por el simple hecho de ser.



El recuerdo de Dios es como el "agua para un pez". El pez a veces olvida que está en el océano porque el agua es lo que lo rodea y lo sostiene por completo. "Recordar" el océano es simplemente darse cuenta de aquello en lo que ya vive, se mueve y tiene su ser.


En resumen, el recuerdo de Dios es más un "sentir" que un "pensar". Es el retorno de la conciencia a su centro, un instante de claridad donde desaparece la separación entre la criatura y el Creador.



by Gemini



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El Recuerdo de Dios en el Sufismo



"La práctica más fundamental, la base del sufismo, es la toma de conciencia constante de Dios."


"Si el discipulo menciona a su Señor en cada momento, encontrará paz y satisfacción en su corazón, elevará su espiritu y su alma y llegará a sentarse en Presencia de su Señor."


"El dhikr pule el corazón y es la fuente del aliento Divino que reaviva los espíritus muertos llenándolos con las bendiciones de Allah, decorándolos con Sus Atributos y trayéndolos desde el estado de desatención al estado del completo despertar."


"Si nos mantenemos ocupados con el recuerdo de Allah se nos otorgará la felicidad y la paz. El dhikr es la llave de la felicidad, la llave de la alegría y la llave del Amor Divino."


"Ibn Abbasr dijo, "Allah Todopoderoso y Exaltado puso un límite sobre todas las obligaciones que les ordenó a todos los seres humanos excepto para el dhikr. Para ello no hay límite".


"El dhikr no debe cesar ni de día ni de noche, ni en tierra ni en mar, viajando o en casa, en la riqueza o en la pobreza, sanos o enfermos, en secreto o abiertamente, hay que acordarse de Dios en todas las situaciones."


"La tendencia fundamental del hombre caído es dispersiva. Como vive como si él fuera solamente su ego, su inteligencia se "externaliza" y se dispersa. Está "repartida entre mil asuntos sin importancia, entre miles de deseos y cosas grandes y pequeñas". El objetivo inmediato del método es invertir esta tendencia dispersiva; y puesto que la condición presente del hombre resulta del "olvido" (ghaflah) de su esencia pretemporal, el medio mediante el cual se produce la concentración se conoce como dhikr, "recuerdo" de Dios. (William C. Chittick: "La doctrina sufi de Rumi").


"¿Pues no es acaso el Recuerdo de Allah con lo que se tranquilizan los corazones? (Corán, 13:28).


"Es pues a través de la Remembranza que se purifican las partes burdas, se iluminan las partes oscuras del ser y se pule el espejo del corazón. Dice Mevlana: "Al sacar tierra poco a poco, día tras día, llegarás a dar por fin con el agua pura". Y también nos señala que: "Los sufis pulen el corazón con la Remembranza y la Meditación, de manera que el espejo del corazón pueda recibir imágenes de la dimensión no visible". Por consecuencia, nuestra principal arma y escudo en nuestra guerra santa contra las características negativas del ego es el Recuerdo de Dios; si lo dejamos, el enemigo ganará terreno; si somos perseverantes, con la ayuda de Allah, saldremos victoriosos."


"Esta práctica de adoración es muy sencilla y fácil de llevar a cabo, ya que no requiere esfuerzo alguno ni tampoco precisa tiempo o dinero, y la puede hacer cualquier musulmán o musulmana en cualquier tiempo y lugar."


"El recuerdo de Allah ilumina la cara y el corazón."


"El recuerdo de Allah es el medio por el cual el buscador logra el fruto de los estados espirituales, hasta alcanzar las Luces de la Presencia Divina. El dhikr es una semilla que el invocador siembra en su corazón en el viaje hacia Allah; esta semilla se embebe en cada invocación de la alabanza a Allah y del conocimiento que otorga el dhikr."


"Para estar despiertos en todo instante, tenemos que hacer dhikr de Allah en cada aliento y en todo momento de nuestra vida."


"El dhikr es separación de las cosas que nos hacen sufrir y es reunificación en la Fuente."


"Al principio de hacer dhikr resulta difícil, pues falta el hábito y la comprensión de los significados que pudieran aparecer, pero según se va instalando en el recitador el saboreo, gracias al hábito de la recitación, emerge el placer y la necesidad de hacer dhikr."


"Si mantenemos la atención en el recuerdo de Allah, alcanzaremos la satisfacción y la paz, porque el dhikr es la llave de la felicidad, la alegría y el Amor del Amado."


"Por eso, la práctica del dhikr es medicamento y cura para todas las enfermedades: las del ego, las del cuerpo y las del corazón. En la invocación el corazón se ve liberado del miedo a la creación y de la ansiedad de la provisión, acción mediante la cual se hace el buscador responsable de su existencia."


"El dhikr es la joya del Sufismo y del Islam; con ella podemos alumbrar nuestro Sendero de la Verdad y nuestros corazones y así lograr en esta vida del mundo de las formas, la contemplación iluminada de los significados de la existencia y la alquimia de la felicidad; y en la otra vida, después de la muerte, el encuentro gozoso en los Resplandores de Allah."


"Pidámosle a Allah que haga florecer en nuestros corazones las semillas del dhikr, y así poder ser un Recuerdo para los que se olvidaron de Allah. Pidámosie a Allah que nos otorgue una sinceridad en el camino y en la búsqueda de Su Presencia."


WEBIslam

domingo, 5 de abril de 2026

saber decir no

 Saber decir "no" es una de las habilidades de supervivencia emocional más importantes que existen. No se trata de ser antipático, sino de ser honesto contigo mismo y con los demás.


Los momentos clave en los que un "no" es absolutamente necesario:



1. Cuando compromete tus valores o principios


Si alguien te pide hacer algo que choca directamente con tu ética, tus creencias o tu integridad, no hay espacio para la duda.


 * La señal: Sientes un "nudo" en el estómago o una sensación de culpa antes de empezar.



2. Cuando tus recursos están al límite (Tiempo y Energía)


No puedes servir de una jarra vacía. Si aceptar una nueva tarea significa que no dormirás, que descuidarás tu salud o que fallarás en tus responsabilidades actuales, decir "sí" es una mentira.


 * La clave: Es mejor un "no" a tiempo que un "sí" que termina en un trabajo mal hecho o en un burnout.



3. Cuando lo haces solo por complacer o por miedo


Si tu única motivación para decir "sí" es evitar que alguien se enoje, evitar un conflicto o buscar validación externa, estás cediendo tu poder personal.


 * El mantra: "Quien se enfada porque pones un límite, es precisamente quien más necesitaba que lo pusieras".



4. Cuando el intercambio es injusto


En las relaciones (laborales o personales) debe haber reciprocidad. Si te das cuenta de que siempre eres tú quien cede, quien ayuda y quien sacrifica, pero nunca recibes lo mismo, el "no" es una herramienta de equilibrio.



5. Cuando te aleja de tus propias metas


Cada vez que le dices "sí" a algo que no te importa, le estás diciendo "no" a algo que sí te importa. Tu tiempo es finito.


 * Pregunta de oro: ¿Esto me acerca a donde quiero estar, o solo estoy ayudando a otro a llegar a donde él quiere?




by Gemini