miércoles, 29 de julio de 2026

positividad

 "Cuando volvía a casa por las tardes, Emily se descubría dando vueltas a todo lo que había ido mal durante el día.

"¿Recuerdas a los psicólogos que describieron la teoría de la supervivencia y las bayas tóxicas, y cómo estamos programados genéticamente para centrarnos en lo malo o lo amenazante? Emily tenía esa capacidad superdesarrollada; sería una gran superviviente en la selva primitiva. Sin embargo, rumiar todas las noches en una sola cosa mala en lugar de cinco buenas le provocaba tensión; por lo que decidió poner solución y convertir los veinte minutos de trayecto en el coche en un momento para repasar cada cosa buena que había ocurrido durante el día.


-Al principio tuve que esforzarme mucho para pensar en lo que quería pensar -me explicó entre risas-. Pero al cabo de un tiempo se convirtió en algo más natural.


"En lugar de llegar a casa estresada y preocupada, como ocurre cuando nos centramos en los problemas, el trayecto de gratitud le permitía relajarse y adoptar una actitud positiva.


-Ahora llego a casa más contenta y llena de energía, cosa que es mucho mejor para mis hijos y también para mí-dijo."


[...]


"Aquella noche saqué mi precioso diario de la gratitud y escribí algunas cosas que me habían hecho sentir bien. Y después añadí: «Estoy agradecida porque, al quejarme menos, me siento más feliz y valoro más las cosas».



Janice Kaplan:  El diario de la gratitud (Ed. Zenith)